La clínica psicoanalítica,  la abordemos tanto como analista o como analizado, es una experiencia singular. En este sentido se vuelve un desafío  para quienes interpelados por ella, intentamos su  transmisión.

En Nota Azul, el taller de experiencias clínicas, fue y sigue siendo un espacio pensado para hacer de la clínica un pasaje que se revele, que se inscriba en su lugar de “experiencia”, y como tal,  singular e inacabada.

En pequeños grupos,  participamos  desde momentos diversos de formación; desarrollando la actividad  grupalmente, poniendo el acento en lo que surge del intercambio.

Ensayamos una y otra vez, en cada taller el armado de una actividad que no está dirigida, pero que “no es sin” dirección”.

La escucha del material clínico abre la partida y de allí son varias las puntas que se abren; estos recorridos  surcan tanto el caso clínico como la clínica que cada analista  interroga  con su  propia presentación.

Esa interrogación, la del  analista, es valiosa en tanto constituye lo propio que cada cual aporta en y a través de su presentación.

El taller propicia entonces, un espacio donde trabajar aliados con la pregunta, amigados con el interrogante. Porque justamente   haciendo clínica, el caso no es sin lo que no cierra; y más aún, guiados por el  entusiasmo que se genera cuando  la interrogación pierde  su faceta inhibitoria,  y  cada cual “toma la palabra”.

Propiciamos un lugar donde  la clínica se construya  a la par de la teoría, bordeando su insuficiencia;  el taller en este sentido es tanto un espacio de iniciación y formación, como también de construcción y revisión de la posición del analista.

Coordina Marcela Troncellito y Gabriela Alvarez