Supervisión y conceptualización de análisis en curso

Actividad de pequeño grupo pensada para articular la singularidad de la experiencia analítica con la teoría.

Coordina: Guillermo Vilela


Este concepto (la transferencia) está determinado por la función
que tiene en una praxis .Este concepto dirige la manera de tratar
a los pacientes. Y a la inversa, la manera de tratarlos gobierna
al concepto. Puede parecer que eso es…zanjar la cuestión de saber
si la transferencia está o no ligada a la práctica analítica…[1] 


Psicoanalistas nosotros mismos y mucho tiempo confinados
en nuestra experiencia, hemos visto que se aclaraba al hacer
de los términos en que Freud la definió un uso, no de preceptos
sino de conceptos….[2]


Es sabido que cualquier acción analítica, por poco que se vuelva sobre ella, delata las marcas de la teoría que la dirigió y, más aún, del discurso en el que se inscribe. Por si hiciera falta, el mero hecho de volver sobre la práctica perfila un discurso que no es del amo en tanto su preocupación por el orden de las razones[3] que presidieron su acto. Volver sobre lo que se hizo supone por lo menos un nivel de interrogación abierto.

Si entendemos por clínica ese trabajo de volver sobre la práctica en un estado de subjetividad segunda, de supervisión-superaudición, es porque en él encontramos ya no solamente lo que no sabemos, lo que es un déficit de nuestra formación, sino lo que en la misma teoría es insuficiencia. La teoría psicoanalítica, a diferencia de una teoría sexual infantil, no puede prescribir cada acción del analista, hacer del concepto un precepto omniabarcador.

En ese sentido su insuficiencia va pareja con la del analista en la medida en que su acto deja que pensar/deja que desear.

Pensar a posteriori lo que ocurrió en la sesión es en general posible porque la incomodidad llama, porque la sesión no fue un sueño logrado. Es posible porque la incomodidad o la angustia se presentan una y otra vez con el rostro del error.

Si fuera posible vivir sin angustia sería el triunfo de lo perfecto, viviríamos sin la sensación de errar y sin errar, sin la posibilidad de errar, no pensaríamos, solo tendríamos un largo sueño.

 

[1] Jacques Lacan, Seminario Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis, Barral, Barcelona, 1977, pag.132.

[2] Jacques Lacan, “Situación del psicoanálisis….en 1956” en Escritos II, Siglo XXI, México, 1977, pag. 182.

[3] Oscar Masotta, Sigmund Freud y la fundación del psicoanálisis. Conferencia 1/10/73, incluido en Ensayos Lacanianos, Anagrama, Barcelona, 1977.


“Para participar comunicarse al 4864-8072 o vía mail a notaazul@notaazul.com.ar